Se sabe que en Cuba uno puede encontrar los nombres más raros de este mundo. Pero cuando toca entrevistar a tres personas en un día y resulta que se llaman Dayamí Pérez, Yasira Vicente y Joendrix (por Jimmy Hendrix), es para echarse a temblar. A Inima Núñez Caballero su mamá le puso el nombre por una película de indios y vaqueros. 'Lo captó de una india comanche, que era la protagonista', cuenta Inima, que no está molesta y cree que podría haber sido peor: a su hermana la llamaron Ismara y a sus primas, Yenlis y Mislidis. En la isla es ya un nombre común Miladis (de My Lady), y hay un músico que se llama Descemer (Mercedes al revés, el nombre de su madre). Otro conocido artista cubano es X Alfonso; Alfonso es el apellido, y la X se la puso su madre, que se llama L (por la calle en que se encuentra la clínica de La Habana donde vino al mundo). Hablando de hospitales, en el oriente de Cuba hay una chica bautizada Hemoglobina; la madre estuvo a punto de morir en el parto, y el médico, al darle la buena noticia a su marido, dijo: 'Le ha salvado que tiene muy bien la hemoglobina'. Otra vertiente que practican los cubanos son los nombres nacidos de las más firmes convicciones políticas: un rapero negro que cantaba canciones bastante conflictivas se llama Stalin García; y ha habido un padre que puso a sus tres hijas Luanda (la capital de Angola), Hanoi (la de Vietnam) y Estelí (ciudad que conquistaron los sandinistas poco antes del triunfo guerrillero en Nicaragua). El hijo varón de tal prohombre fue bautizado graciosamente Lenin Fidel. Y eso no es nada: dicen que el primero que le puso a su hija Usnavy era alguien muy, pero que muy revolucionario.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002