El regreso a las aulas escolares de los estudiantes de infantil (de 0 a 6 años) y primaria (de 6 a 11 años) ha comenzado a modo de goteo, ya que corresponde a cada comunidad autónoma establecer su propio calendario lectivo. En total, unos 6,6 millones de alumnos no universitarios regresarán a lo largo de septiembre a las aulas para iniciar el curso 2002-2003. Serán, aproximadamente, 100.000 menos que el año anterior.
Los primeros en estrenar pupitre han sido los estudiantes de La Rioja. Tanto los alumnos de educación infantil como los de primaria de esta comunidad comenzaron las clases el pasado día 5 de septiembre. Los alumnos riojanos de ESO, bachillerato y FP lo harán el próximo 18 de septiembre. Por el contrario, los alumnos de infantil y primaria que más tarde se incorporarán al colegio -lo harán el próximo 16 de septiembre- serán los de Andalucía, Cataluña y Baleares. Los estudiantes de ESO, bachillerato y FP de estas comunidades iniciarán las clases el próximo 23 de septiembre, 16 de septiembre y 18 de septiembre, respectivamente.
Pero, en general, la mayor parte de las comunidades autónomas han dispuesto que sus estudiantes de infantil y primaria comiencen las clases entre el día 9 de septiembre (Aragón, Castilla La Mancha, Murcia y Valencia) y el 10 de septiembre (Asturias, Canarias, Cantabria y Galicia). El curso 2002-2003 tocará a su fin para la mayoría de los alumnos el próximo 20 de junio.
El proyecto de Ley de Calidad, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado julio, establece que debe de haber un mínimo de 175 días lectivos para la educación infantil y primaria y 170 días para el resto de las enseñanzas escolares. Las primeras medidas empezarán a aplicarse en el curso 2003-2004. Los alumnos de infantil y primaria con más días de clase (177) son los de Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia, según la confederación laica de padres de alumnos (Ceapa). Respecto a los estudiantes de ESO, los del País Vasco serán los que tienen más días lectivos (175).
Desde la Ceapa, su vicepresidente, Ginés Martínez, insiste en que tal y como están programadas las vacaciones escolares, con casi tres meses en verano, es una 'irracionalidad'. Según Martínez, los descansos deberían ser más cortos y repartidos en el año con el fin de que el 'desenganche' de los alumnos con los estudios no sea tan grande.
Esta confederación señala que es imprescindible acometer un estudio serio sobre la programación del tiempo escolar por edades, porque 'no necesita lo mismo un alumno de primaria que de secundaria', dice Martínez. Y añade que las actividades extraescolares deberían de estar incluidas en el horario escolar, de forma que el horario se estructurase como un paquete único. Además, la Ceapa aboga por mantener los centros abiertos el mayor tiempo posible no sólo para los alumnos, que pueden hacer los deberes ahí, sino para el resto de la comunidad educativa y la gente del barrio.
Para entrar con buen pie
Comenzar con buen pie el curso que ahora se estrena es la clave si el reto es terminar el año sin tropiezos. Los expertos señalan que una de las causas que más influyen en el fracaso escolar es la carencia de estrategias de aprendizaje por parte de los alumnos. De ahí que insistan una y otra vez en la idea de 'aprender a aprender'. Es decir, conocer técnicas de estudio en cada materia con el objetivo de poder representar, interpretar y transferir la información en vez de repetir machaconamente y de memoria lo que dice el libro de texto. Tras la fiebre de unos años atrás en la que los alumnos recibían técnicas de estudio como actividad complementaria o talleres para mejorar su rendimiento, los expertos señalan que los centros no han dado el paso siguiente: coordinar a los profesores para que, cada uno en su asignatura, enseñen a los escolares a aprender su materia. Estas son algunas de las líneas que deben de seguirse para conseguir el triunfo escolar: - Planificación. El estudiante debe saber qué tareas tiene que hacer y de cuánto tiempo dispone. Lo más conveniente es empezar por las materias más arduas, cuando todavía se está fresco, para pasar a realizar las que requieren menos esfuerzo y concentración. Es preciso que los chavales intercalen tareas duras con pequeños incentivos para aumentar la motivación. - Lugar de estudio. El lugar de estudio debe de ser silencioso, luminoso y ventilado. Utilizar siempre la misma mesa de trabajo y sólo para esa función con el fin de que se asocie con el trabajo. Hay que evitar tener otros objetos en la mesa que puedan distraer la atención. - Horario. Es imprescindible que el alumno se establezca un horario diario de estudio de acuerdo con sus capacidades. Los atracones unos días antes del examen no son una buena medida. Lo mejor y más recomendable es ser constante en el estudio para adquirir un hábito.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002