La séptima edición del Festival Internacional de Miami tuvo su gran gala la noche del sábado con el homenaje al bailarían francés Jean Babilée (París, 1923), al que le fue entregado el Premio Una Vida por la Danza, galardón que anteriormente habían recibido figuras como Carla Fracci y Rosella Haigthtower.
Entre otros importantes bailarines de más de 25 compañías de todo el mundo destacaron la brasileña Roberta Márquez, los solistas del Ballet Nacional de Caracas y la española María Giménez, que tuvo una brillante pareja en Diana y Action en el argentino Alejandro Parente.
La ya tradicional clase magistral internacional estuvo a cargo del prestigioso maestro de origen cubano Georges García, que además trajo hasta Miami a los dos bailarines principales del teatro San Carlos de Lisboa: Ana Lacerda y Fernando Duarte. También fue muy aplaudido el Balletto Teatro di Torino con las coreografías ultramodernas de Karole Armitage y Matteo Levaggi.
El festival, que cada año amplía sus manifestaciones y que cuenta con el sólido patrocinio de American Airlines, que ya figura como presentador oficial del evento, hizo galas en varias ciudades del Estado de Florida, con ciclos de conferencias y cine, donde se vio en un preestreno para Norteamérica el filme Le mystere Babilée, del director Patrick Bensard.
Babilée, en la gala, se mostró con un chispeante sentido del humor y se excusó por no recordar todas las veces que en su larga carrera había recorrido Norteamérica y el Caribe en sus legendarias giras de antaño, y se mostró encantado de la progresión estética del ballet contemporáneo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002