Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:MÚSICA-SON

Onda conmovedora

Los Varela Miranda son leyenda en la música caribeña: una familia del Oriente cubano de historia ciertamente macondiana que, desde hace varias generaciones, se precia de mantener la pureza de las formas folclóricas del este de la Isla Grande. El purismo conceptual de Félix Valera Miranda y el alejamiento que supone vivir en Santiago de Cuba explican que se hayan espaciado sus salidas al extranjero y sus grabaciones; A Cutiño, el último disco de la Familia Varela Miranda, data de 1999 y fue producido por Antoine Chao, el hermano de Manu, para el sello francés Auvidis /naïve.

Con un día de retraso, por cortesía de ese inflexible consulado español en La Habana que tantos sustos está proporcionando a promotores de conciertos, Félix, su mujer Carmen, sus tres hijos y el amigo Radamés iniciaron su primera gira peninsular. Los rigores del viaje intercontinental no les impidieron ofrecer un sabroso recital pocas horas después de aterrizar, ante un público atento, que incluía a varios de los veteranos de la Vieja Trova Santiaguera. Con ese aire imperturbable, casi funcionarial de los músicos orientales, el sexteto fue desgranando un repertorio en el que se alternan las composiciones del cabeza de familia y las piezas de Compay Segundo, El Guayabero, Ignacio Piñeiro o Daniel Castillo.

La Familia Valera Miranda

Félix Valera Miranda (cantante solista, guitarra), Carmen Rosa Alarcón Gamboa (maracas), Ernesto Valera Alarcón (percusión), Raúl Félix Valera Alarcón (contrabajo), Félix Enrique Valera Alarcón (clave, cuatro), Radamés González Brugal (segunda voz, tres, clave). 6 de septiembre. Sala Suristán, Madrid.

No busquen grandes innovaciones sonoras en la Familia Valera Miranda: lo suyo es el son, el bolero, el pregón en su estado original, sin contaminaciones. Tampoco hay solistas que destaquen por encima del conjunto, aunque Enrique Valera hace diabluras con el cuatro. Se trata de disfrutar con canciones tan pícaras como Rita la Caimana o tan tiernas como El misterio de tus ojos. Junto al asunto amoroso, abundan los sones que hablan de los requisitos del buen sonero (Pa'l monte) o de famosos forajidos (Murió Varela allí en San Luis). Los Varela Miranda son historia viva, recordatorio de una rural manera de vivir que generó una música, el son, cuya onda expansiva nos sigue conmoviendo. Sin despreciar sus aproximaciones al refinado cancionero de la trova tradicional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002