Jörg Haider, jefe del Gobierno del Estado federado de Carintia y hombre fuerte del Partido Liberal Austriaco (FPÖ), ha provocado una grave crisis en el Gobierno austriaco al recibir el apoyo de la base de su partido contra la vicecanciller y presidenta del FPÖ, Susanne Riess-Passer. La vicecanciller, también ministra de Deportes, dimitió anoche, junto con el ministro de Hacienda, Karl-Heinz Grasser, y el jefe del grupo parlamentario, Peter Westenthaler. De forma provisional, el ministro de Defensa, Herbert Scheibner, asume la presidencia del FPÖ.
El canciller federal, Wolfgang Schüssel, del Partido Popular (ÖVP, democristiano), dijo que probablemente no aceptará una reestructuración del gabinete de su socio en la coalición gubernamental. Por eso se abre paso a la convocatoria de elecciones anticipadas.
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'La despedida es difícil', dijo Ries-Passer, y argumentó que su retirada es la única solución 'para no perjudicar más al partido'. La ruptura del FPÖ llega tras semanas de fuertes discrepancias entre Haider y sus ministros por la decisión del Gobierno de aplazar una reforma fiscal para compensar los daños provocados por las recientes inundaciones.
Ha sido el primer y último acto de desobediencia de Riess-Passer, quien desde la formación del Gobierno, el año 2000, defendió contra toda crítica la posición de Haider, incluso cuando visitó al dictador iraquí Sadam Husssein y cuando celebró una reunión con el partido de extrema derecha belga Bloque Flamenco.
La formación de un Gobierno de coalición entre los democristianos del ÖVP y los populistas de derecha del FPÖ de Haider colocó a principios del año 2000 a Austria en una difícil situación internacional y sometida a una especie de cuarentena.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de septiembre de 2002