El juez David Yaffe, de Los Ángeles, se negó a suspender el estreno ayer, miércoles, de la nueva película de Madonna, a pesar de las acusaciones de otro actor de que el proyecto era idea suya. Swept away, una versión de Insólito destino, película italiana realizada en 1974, fue dirigida por el marido de la cantante, Guy Ritchie. Sin embargo, el actor Vincent d'Onofrio llevó a la pareja y a los productores de la película, Sony, ante la justicia, planteando que fue él quien sugirió rehacer la película con Madonna en el papel principal. 'Utilizaron su idea y no quisieron compensarle', explicó el abogado de D'Onofrio, Morris Getzels, quien señaló que había solicitado a un juez que no permitiera el estreno de la película si no incluían a su cliente en los créditos como productor. El abogado agregó que D'Onofrio conversó sobre el proyecto con la directora de la película original, Lina Wertmüller, y que Madonna estaba 'muy entusiasmada' por la idea. Sin embargo, en la primavera de 2001 se enteró de que la versión se iba a filmar sin su colaboración. Entonces contrató a unos abogados y ha estado tratando de persuadir a Madonna de llegar a un acuerdo pero no le han hecho caso. El letrado recordó que no se trata del primer caso de este tipo, ya que Elizabeth Taylor y Richard Burton fueron llevados ante la justicia por su versión cinematográfica de La fierecilla domada, realizada en 1967. En Swept away Madonna tiene como pareja en la historia a Adriano Giannini, hijo del actor que desempeñó el mismo rol en el filme original. La carrera cinematográfica de Madonna no ha sido tan brillante como la musical, pues en 2001 le otorgaron el Premio Razzie a la peor actriz del año. Un año antes había sido distinguida como Peor Actriz del Siglo. El demandante D'Onofrio ha actuado en medio centenar de películas, entre ellas Los hombres de negro o JFK.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002