Unos 20 de empleados fijos discontinuos de Coosur, empresa recientemente privatizada por el Gobierno central, han presentado una demanda en los juzgados de lo social de Jaén por no haber sido reclamados este año para trabajar en la campaña del girasol. La demanda, que se interpone a través de UGT, reclama una indemnización por los meses que no han estado trabajando.
Los firmantes de la demanda pertenecen a la fábrica de Baeza, en la que suelen trabajar en septiembre durante un par de meses. Después, pasan a las campañas de la aceituna y el orujo. De esta manera, anualmente suman entre siete y ocho meses de empleo. La empresa les confirmó a los demandantes que sí serán reclamados para las últimas campañas. Está previsto un nuevo encuentro con la dirección para intentar llegar a un acuerdo extrajudicial este mismo mes, pero no está concretado el día. Ya el año pasado no se trabajó en el girasol, pero se les recolocó a los fijos discontinuos en otras tareas.
La unión de empresas que ha adquirido Coosur pagará siete millones de euros por la fábrica aceitera y sus instalaciones en Vilches y Baeza. Pero el valor patrimonial de la misma, según el sindicato UGT, es de 22 millones de euros y el valor de mercado asciende a 109 millones de euros. Este sindicato se opuso a la privatización, tal y como se ha hecho, alegando que no se ha tenido en cuenta la estabilidad del empleo ni el mantenimiento de los puestos de trabajo. La única intención del Gobierno central al vender Coosur, según el responsable de la federación de Alimentación de UGT en Andalucía, Juan Lanzas, era quitarse 'pulgas de encima', pero sin tener en cuenta el futuro de los trabajadores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002