Definitivamente 2002, el año en que ha llegado a los 30, no ha sido gran cosa para Joane Somarriba. Ha estado enferma, ha estado lesionada, no ha podido con el Tour (la carrera que ganó los dos años anteriores) y, por si fuera poco, ha quedado cuarta (dicen que el peor puesto) en el Mundial contrarreloj. Cuarta, y de qué manera: a tres centésimas del bronce, a 98 centésimas (menos de un segundo) de la plata.
Como para echarse a llorar (cosa que efectivamente hizo la brava ciclista vizcaína cuando, después de pasarse 40 minutos, porque salió de las primeras, saboreando el metal en la línea de meta viendo llegar rivales derrotadas, vio aparecer a última hora a la suiza Nicole Brandli para birlarle el podio. 'Me había hecho muchas ilusiones de subir al podio porque he estado tocando la medalla y la he perdido por muy poco', explicó Somarriba. 'Por ello esta cuarta posición me sabe muy mal, a muy poco'.
El triunfo fue para la rusa Zabirova. La otra española participante, la salmantina Dori Ruano (bronce en Lisboa el año pasado) acabó 10ª.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002