La empresa responsable del camión implicado en el accidente en el que el martes perdieron la vida siete personas que viajaban en una ambulancia en la N-430 cerca de Almansa (Albacete) sólo había pedido permiso para transportar una viga, pero llevaba cuatro de 15 toneladas cada una, y además incumplió el itinerario anunciado y la hora. El camión llevaba la correspondiente iluminación delantera y trasera, pero la carga no estaba señalizada ya que estos camiones sólo pueden viajar de día.
En el momento del accidente (cuando el camión se estaba incorporando a la carretera), un solo vehículo piloto precedía al transporte advirtiendo a los coches que circulaban en sentido contrario, pero un segundo coche de señalización se encontraba en el camino que une la empresa de la que partió el transporte con la carretera.
Ayer no se pudo precisar si este segundo coche tenía intención de seguir al transporte, aunque, en cualquier caso, debería haber advertido de la maniobra a los coches que circulaban en el sentido en que lo hacía la ambulancia siniestrada, como obliga el Reglamento de Transportes para los trayectos que este tipo de vehículos realicen en carreteras de doble sentido.
La ruta autorizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) tenía su origen en Albacete y no en Almansa, de donde partió, según la DGT. Además, sólo había solicitado autorización para el transporte de una viga, cuando en realidad llevaba cuatro de 15 toneladas en un tipo de transporte que se realiza exclusivamente de día. En el momento del accidente, las 7.36 no había amanecido y la visibilidad era mínima.
El atestado del accidente que la Guardia Civil señala que la colisión se produjo cuando el camión invadió los dos carriles de la carretera nacional sin la señalización reglamentaria. Sin embargo, el abogado de la empresa Vigalsa (de donde partió el camión), Emilio Sánchez, responsabilizó ayer del accidente al conductor de la ambulancia fallecido porque, según él, en una reconstrucción de los hechos, se podían ver por debajo de las vigas las señales del coche piloto que iba delante del camión.
Belén López Cuenca, la única superviviente de la ambulancia evoluciona favorablemente dentro de la gravedad en el Hospital General de Albacete, donde ayer permanecía ingresada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002