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Hallado un feto de cinco meses en una bolsa tirada en un contenedor

Una bolsa de bandolera de tela negra. Ése fue el recipiente que algún desconocido utilizó para deshacerse del feto de una niña de cinco meses. La bolsa fue hallada ayer tarde sobre unos escombros en un contenedor del Puente de Vallecas. El Grupo V de Homicidios investiga el origen del feto y quién lo arrojó en plena calle.

El macabro hallazgo se produjo alrededor de las siete de la tarde frente al número 4 de la calle de López Grass, junto a una peluquería y una tienda de recambios de automóviles y una gasolinera de la avenida de la Albufera. Según explicó María Eugenia Montenegro, la bolsa negra estaba encima de los cascotes ya desde primera hora de la mañana. El hallazgo fue casual, ya que una mujer vio que había un mueble de un metro de altura, con dos puertas y dos cajones, abandonado junto al contenedor. Como estaba lleno de polvo, cogió la bolsa de bandolera que estaba justo al lado.

La mujer, según Montenegro, se sorprendió al ver que había 'algo blando' en su interior. Miró dentro y vio que había un feto 'bastante formadito, que parecía un auténtico muñeco'. Entonces avisó a otras dos mujeres que estaban en la calle, justo delante de su portal: Montenegro y María Zamora. 'Nos dimos un susto de muerte, porque nos dijo que dentro había un niño. Cuando lo abrimos, lo cogí por los pies y vimos que realmente se trataba de un feto', explicó Zamora.

Color rosáceo

Ambas mujeres señalaron que el feto estaba 'perfectamente formado', que tenía un color rosáceo y que uno de los deditos tapaba la boca. Montenegro preguntó a las mujeres que 'si lo pinchaba para ver si estaba vivo', pero al final no lo hicieron. Las tres decidieron llamar a la policía para que se hiciera cargo del asunto. 'Tenía una especie de hilo negro, como los de sutura, entre las piernas y junto al cordón umbilical. Eran trozos muy pequeños. Daba mucha pena la criatura', añadió Zamora. Según ésta, el nasciturus medía unos 20 centímetros y pesaba menos de medio kilo.

Junto a la bolsa había una bufanda marrón claro, con cuadros escoceses, y varios envases de recambios de automóvil, como pastillas de frenos y una lata de aceite. 'El contenedor lleva aquí varios días, porque están haciendo obras en el segundo piso, pero la bolsa no la hemos visto hasta esta mañana, cuando hemos salido a la calle', confirmó María Eugenia Montenegro.

Al lugar del hallazgo se desplazaron agentes del Grupo V de Homicidios y facultativos del Samur-Protección. Éstos últimos comprobaron que se trataba de un feto humano muerto. Dejaron el caso en manos de la autoridad judicial. La policía, que confirmó que el feto era de raza blanca, investiga ahora dónde se encuentra la progenitora. El feto fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, donde hoy se le practicará la autopsia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002