En el reportaje emitido por Tele 5 la noche del lunes día 7, y siendo uno de los entrevistados, pude comprobar el morbo, la manipulación y sobre todo el incumplimiento por parte de la periodista que realizó la entrevista. La cita se llevó a cabo en una cafetería cercana a mi domicilio; en el transcurso de la toma de contacto se habló 'en parte' lo que emitió Tele 5 el citado lunes. Con posterioridad, en mi domicilio, se llevó a efecto la entrevista, en la cual el tema de fondo era la posible 'ilegalización de Batasuna', lo cual demuestra que la entrevista estaba desfasada en el tiempo. En el transcurso de la entrevista, la periodista me preguntó si podía utilizar 'la entrevista realizada en la cafetería'; dándome entonces cuenta de que de alguna forma habían estado grabando aquella tertulia informal, mi respuesta fue negativa; la periodista lo sabe, y sabe que faltó a su palabra; luego, lo emitido por Tele 5 no tenía autorización personal para utilizarlo como lo ha sido. Cualquier entendido en la materia política y buen observador se pudo dar cuenta de que las imágenes correspondían a tiempo de 'invierno' por la indumentaria que se mostraba en las mismas; véase incluso la señora que recogía olivas en La Rioja alavesa. Todo ello, aunque en el fondo tuviera su fundamento, demuestra que la manipulación está por encima del tiempo y del respeto a la decisión de quienes fueron entrevistados, que en mi caso y, lo repito, las imágenes y la conversación emitidas no estaban autorizadas. La entrevista, en tono más formal, tenía como escenario la sala de mi domicilio, donde se habló incluso de los cuadros que cubren todas las paredes de la misma, incluido un lienzo de grandes dimensiones que conmemora 'la batalla de Mendigorria', allá por el año 1800..., donde hubo más de 2.000 muertos; la periodista en cuestión bien lo debe de recordar, tanto como mi negativa a que la entrevista realizada 'a traición' fuera emitida en programa alguno. En consecuencia, una vez más la manipulación y el engaño han dado muestra de que son el pan nuestro de cada día por parte de los medios estatales.
De lo emitido no me retracto en nada, pero los reporteros utilizaron el engaño y no cumplieron con su compromiso de 'no emitir' la parte de referencia.
Flaco favor se hace a los muchos profesionales que con honestidad realizan el trabajo de periodismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 2002