El Gobierno de Navarra y CDN (Convergencia de Demócratas de Navarra) firmaron ayer un pacto de reforma fiscal que, con un coste de 87 millones de euros, rebajará en un 23,6% la presión impositiva para el 72,4% de los contribuyentes, según los cálculos ofrecidos por Miguel Sanz, presidente del Gobierno navarro y Juan Cruz Alli, presidente de CDN. El Gobierno y sus socios estudian también la reforma o eliminación del impuesto de actividades económicas (IAE).
El partido de Sanz cerró también ayer el acuerdo presupuestario para el año 2003 firmando un pacto con los convergentes del ex presidente Alli que otorgará a la comunidad foral un presupuesto de 2.615 millones de euros el próximo año. Esa cifra supone un aumento del 5% sobre las cuentas prorrogadas de 2001, fruto de un pacto con el PSN (Partido Socialista de Navarra), con las que la región ha tenido que salvar el presente ejercicio.
UPN (Unión del Pueblo Navarro) y CDN ya vieron frustrado su anterior acuerdo en el Parlamento de Navarra, donde ambos partidos suman sólo 25 de 50 escaños. Pero las circunstancias han cambiado y el Gobierno foral sabe que el proyecto tiene garantizada su aprobación, porque los parlamentarios de Batasuna no votan iniciativas de quienes han impulsado su ilegalización.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de octubre de 2002