Supongo que resulta fácil legislar desde la ignorancia. Ignorancia que tienen en estos momentos las personas que gobiernan este país en el que vivo y que voy a pasar a explicarles para que aprendan algo nuevo hoy, al menos sobre el tema que expongo a continuación.
Primero: soy mujer de 33 años, casada, con dos hijos pequeños, trabajo bastantes horas al día y mi chico también. Segundo: para poder trabajar, mi chico y yo necesitamos en casa una persona interna que se ocupe de nuestros hijos cuando nosotros no estamos. Tercero: no hay españoles-as que deseen hacer ese trabajo, o, en el caso de que existan, no por 540 euros al mes. Cuarto: una persona de nacionalidad ecuatoriana y yo conseguimos ponernos de acuerdo, tenemos intereses encontrados, ella necesita el trabajo y nosotros la necesitamos a ella, mis hijos también. Hasta ahora todo parece ir bien.Quinto: empieza a trabajar y comenzamos a tramitar sus papeles para regularizarla y poder cotizar por ella. Mientras tanto, trabaja, cobra en B y le pago un seguro privado de salud. Sexto: papeles no se admiten a trámite. Séptimo: volvemos a empezar.
¿Nos falta algún documento? Tres días hasta que nos cogen el teléfono de información (siempre comunica por las mañanas, compruébenlo: 91 310 86 80). Octavo: prueba superada. Nos falta el certificado de oferta de empleo del Inem. Me desplazo a por tan deseado documento. Me lo dan, pero me dicen: no sirve para nada, hay 264 españoles que desean hacer este trabajo por delante de la persona de Ecuador. Les digo: llámelos y contrato al primero. Contestación: no, porque ninguno quiere.
Noveno: me voy con mi flamante papel y empiezo de nuevo los trámites. Supongo que volverán a llegar denegados. Yo me pregunto, ¿aparte de las horas que nos hace perder este Gobierno con una burocracia absurda, a nosotros y a las empresas y organismos para los que trabajamos, ¿por qué no nos dicen: no vamos a dar papeles a nadie, las personas que les ayudan en sus casas seguirán siendo irregulares; ustedes cometen, como poco, una irregularidad, pero no importa, nosotros el Gobierno seguiremos haciendo la vista gorda? Sólo faltaba que no la hicieran y después de publicar esta carta denunciaran nuestra situación y nos tuviéramos que quitar de trabajar mi chico y yo para poder atender a nuestros hijos, claro que no podríamos darles de comer. Sería estupendo, a lo mejor nos daba de comer alguien del Gobierno. Conclusión. Voto que definitivamente ha perdido el Partido Popular.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de octubre de 2002