UGT se enfrenta en Málaga a la demanda contra la central de un ex dirigente al que suspendieron seis meses de militancia por malversación de los fondos de formación. El juicio se suspendió porque una de las partes no había sido citada, pero fue llamativa la postura de la organización confederal de UGT antes de que la juez decidiera el aplazamiento. El letrado de la organización trató de llegar a un acuerdo con el demandante, Francisco Povedano, secretario de la Federación de Servicios Públicos de Málaga (FSP) hasta hace unos meses, para que desistiera de la demanda que presentó.
El abogado Rafael Nogales matizó que Povedano no cometió malversación o fraude en los fondos de formación, como se argumentó en su día en el expediente sancionador para justificar su suspensión, sino 'irregularidades en la aplicación del reglamento' de la organización.
Tras aclarar que el entonces dirigente no se apropió de 'ningún bien de UGT' y que en el expediente se usó de forma inapropiada la palabra 'malversación', insistió en alcanzar un acuerdo para que Povedano acepte la sanción y desista del juicio.
La juez no dio opción a que las demás partes se pronunciaran dado que la Federación de Servicios Públicos no había sido citada y suspendió el juicio hasta el mes de mayo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 2002