En Olèrdola (Alt Penedès) no habrá finalmente ningún cámping. El pleno municipal acordó el martes denunciar el convenio que el mismo Ayuntamiento firmó en julio con la empresa promotora, que proyectaba una zona de acampada para 5.000 personas. La marcha atrás ha venido forzada por la constante presión que han ejercido una parte de los vecinos de la población, agrupados en torno al Colectivo por la Defensa de Moja. El alcalde de Olèrdola, el convergente Josep Mir, argumentó la decisión de anular el convenio asegurando que con ella se ha querido evitar una fractura social en el municipio. Los grupos de CiU y el PP habían apoyado el proyecto, mientras que el PSC se había posicionado en contra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 2002