Boualem Bensaid, un argelino de 34 años, y Sma At Alí Belkacem, de la misma edad y nacionalidad, fueron condenados ayer en París a cadena perpetua por su implicación en atentados terroristas cometidos en la capital francesa en 1995 con el resultado de ocho muertes y más de 200 heridos. En el más grave de esos crímenes, el que causara las ocho víctimas mortales y que tuvo como marco la estación de metro de Saint Michel en julio de 1995, Boualem Bensaid aparece implicado sólo como cómplice pues los testigos oculares no han podido identificarle con el grupo de cuatro personas que dejara un paquete explosivo debajo del asiento en un tren repleto y sólo la palabra de un islamista arrepentido implica al acusado argelino.
Pero las huellas digitales de Bensaid fueron localizadas en los restos de la bomba que se hizo estallar junto a otra estación de metro, la de Maison Blanche, el 6 de octubre de 1995. El registro electrónico de los abonos del metro también permitió probar que Alí Belkacem había bajado del metro justo antes de que explotase en la parada del museo de Orsay el 17 de octubre de 1995 hiriendo a 26 personas.
Los dos condenados mantienen o mantenían vínculos con el GIA argelino y han manifestado una actitud de desprecio contra los supervivientes de sus bombas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 2002