La titular del Juzgado de Primera Instancia número 6 de San Bartolomé de Tirajana decretó ayer una orden de alejamiento con carácter indefinido a favor de Bárbara R. y sus siete hijos, para que su ex marido, Francisco O. T., que vive en la planta superior de su casa de Vecindario (sur de la isla de Gran Canaria), abandone esta vivienda y cese en sus amenazas de muerte contra los miembros de la familia.
La orden se produce días después de que relatara su caso a los medios de comunicación, al considerar que las respuestas judiciales y administrativas a sus decenas de denuncias presentadas desde 1986 a la Guardia Civil o los juzgados no garantizaban su seguridad.
Hasta ayer, Bárbara, de 44 años, mantenía a sus hijos dispersos entre familiares o amigos y ha dormido cada noche en un lugar distinto 'por temor a que' su ex marido, recién salido de prisión tras una pena de dos años por abusos deshonestos a uno de sus hijos, la localice 'y cumpla su amenaza' de matarla. Por ello, ha decidido que, aunque su agresor abandone la vivienda en cumplimiento de la orden, dejará pasar 'unos días' antes de acercarse por su calle.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 2002