Uno a uno, los jugadores del Barça fueron abandonando el Nuevo Sardinero sin nada que reprocharse mientras Manolo Preciado, el entrenador del Racing, repetía: "El Barça ha sido mucho Barça". El más dichoso era seguramente Fernando Navarro, que marcó su primer gol con el primer equipo. "Ni me acuerdo del último", confesó. "Por lo menos hace dos años y fue en el Barça B". Y remachó: "Sólo he tenido que poner la cabeza, pues el centro de Riquelme era muy bueno. Al menos ha servido para salvar un punto".
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Igualmente satisfecho se mostraba Frank de Boer, quien, como había anunciado en la previa, recuperó su condición de libre y completó uno de sus mejores partidos. "Es verdad", corroboró el zaguero, "esta vez sí estoy muy contento con mi actuación. Hemos luchado sin parar hasta que el árbitro ha pitado el final".
Riquelme estuvo especialmente activo, llenó mucho el campo, distribuyó el juego y ejecutó con maestría los golpes francos. Su presencia, como también la de su compatriota Saviola, peligra en el clásico frente al Real Madrid del 23 de este mes. Marcelo Bielsa, seleccionador argentino, ayer en el palco del Nuevo Sardinero, pretende convocar a los dos jugadores para el partido amistoso que su país jugará tres días antes en Japón. Bielsa tiene previsto dar mañana la lista de convocados para el encuentro frente a la selección japonesa.
La reaparición de Overmars, por otro lado, tuvo un efecto desequilibrante. Ausente del campo desde el 31 de marzo, frente al Las Palmas, el extremo reactivó ayer al Barcelona. Con Overmars, el equipo recuperó muchos valores en desuso: desborde y centro, además de darles a los medios una nueva opción para salir jugando la pelota. Los equipos contrarios temen a futbolistas como Overmars porque les obligan a sacrificar un lateral.
Otro jugador de refresco, Gerard, tuvo ayer una mayor presencia que de costumbre sobre el terreno de juego, especialmente en las transiciones.
El empeño de los jugadores del Barcelona atemperó el trabajo de José Miguel Rodríguez Manzanares, el psicólogo del Racing, que hace dos temporadas también lo era del Gimnástica de Torrelavega, equipo que tuteó al Barcelona en la Copa del Rey. Los azulgrana ganaron en el Malecón, por 0-1, con un gol de Rivaldo y empataron en el Camp Nou. Rodríguez Manzanares preparó el partido de ayer con gran esmero. El trabajo del psicólogo se centró en evitar un exceso de motivación que se transformara en ansiedad para los racinguistas
Rodríguez Manazanares, único psicólogo entre los equipos españoles de Primera, aplica al Racing técnicas psíquicas que inciden en el dominio de la ansiedad, concentración, capacidad para controlar los pensamientos y visualización de las situaciones.
Anoche mismo, un cuarto de hora antes de salir el equipo santanderino a la cancha, sometió a los titulares a una breve sesión de control y dominio mental.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de noviembre de 2002