La siniestralidad agraria al pasado 30 de septiembre, según los datos manejados por la Agrupación de Entidades Aseguradoras (Agroseguro), ascendía a 273 millones de euros. El importe de las primas netas en el plan actual ha sido de 347 millones de euros, de las que la mitad son subvenciones de las diferentes administraciones.
En función de la siniestralidad de las mismas y los datos históricos que se dispongan de cada una de las coberturas, el seguro agrario se divide en dos grupos a efectos de las compañías aseguradoras. Las líneas viables y las experimentales. En las líneas viables, las compañías asumen la totalidad de los riesgos. En la campaña actual, frente a unas primas netas de 151,8 millones de euros, las aseguradoras han hecho frente hasta la fecha a unas indemnizaciones de 122,8 millones de euros.
En las líneas experimentales se incluyen los seguros con más riesgos o donde no hay datos suficientes sobre la siniestralidad. En este caso, la compañías aseguradoras solamente asumen como riesgo el pago de seis millones de euros y correr con todos los gastos de gestión si los siniestros indemnizables superan el importe de las primas netas.
En el grupo de coberturas con líneas viables, los daños más importantes se han producido en los cítricos en la Comunidad Valenciana, la uva para vino en La Rioja y Castilla-La Mancha y el ganado vacuno. En las líneas experimentales, las mayores catástrofes se han registrado en los seguros para la cereza en Alicante, los frutales y el seguro integral y de rendimientosd en cereales, oleaginosas y proteginosas, especialmente en la mitad norte de la Península y la zona Duero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de noviembre de 2002