Improvisación, mayores problemas de gestión y, como consecuencia, menos alumnos becados de acuerdo con las solicitudes. Ése es el balance de la Universidad de Valencia tras tres años del Programa Séneca, que surgió para fomentar la movilidad entre las universidades españolas, por un acuerdo entre el Ministerio de Educación y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas. La situación se ha agravado este año en el Erasmus español, según los datos de esta universidad.
De las 603 plazas disponibles para el curso 2002-2003 se han concedido 94 plazas, siendo éste el curso con mayores dificultades de gestión. Complicaciones que existen desde la primera convocatoria, en la que se prorrogó hasta en tres ocasiones el plazo para presentar las solicitudes; se variaron las instrucciones a las universidades, y se hizo pública la lista de beneficiarios el 31 de julio de 2000. Además los beneficiarios no recibieron la aportación económica hasta un año más tarde. La convocatoria de 2001 adoleció de defectos similares.
Este curso se han modificado las condiciones de valoración de las solicitudes, incluyéndose la exigencia que el contrato de estudios -el documento por el que el estudiante y el coordinador se comprometen a transferir las notas de la universidad de destino a la de origen- debería firmarse no cuando el estudiante haya sido becado, sino en el momento de presentar la solicitud, lo que complica la cuestión. Cada estudiante solicita 3 destinos diferentes y, teniendo en cuenta que en la Universidad de Valencia se registraron 295 solicitudes, hubiera supuesto la firma de 885 contratos personalizados, cuando tan sólo 94 fueron aceptados. Al nulo éxito del sistema de valoración, hay que añadir los errores de forma de la orden ministerial porque el plazo de presentación de los listados por parte de las universidades coincidía con el final del plazo de presentación de la documentación por los alumnos.
Por otro lado, y a diferencia de años anteriores, la comunicación de los beneficiarios se ha realizado en distintas fases hasta octubre, lo que ha supuesto que los estudiantes no puedan acreditar en las secretarías su condición de becario Séneca, y que además sean fechas tardías para buscar alojamiento. Por si fuera poca tal situación de inseguridad, el Ministerio ha comunicado a los becados que no pueden recibir la beca hasta marzo. Factores que han provocado que 15 de los 94 becados en la Universidad de Valencia hayan rechazado la beca. En el curso 2000-2001 hubo 155 solicitudes y 76 becas. Y en 2001-2002 se beneficiaron 88 de los 144 solicitantes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002