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Apuntes

Reservas y malestar

Las reservas, cuando no el claro malestar de algunas universidades respecto al conjunto de los resultados es palpable, del mismo modo que en la Miguel Hernández se limitan a mostrar 'satisfacción' por el elevado porcentaje de financiación obtenida.

Desde algunas universidades se señala que la forma de calcular la financiación del tramo básico produce 'distorsiones', dado que pequeñas diferencias en el valor de los indicadores acaban por traducirse en 'importantes diferencias' en cuanto a la financiación asociada a los mismos.

También surgen 'dudas razonables', al observar los resultados de los indicadores de las distintas universidades, en cuanto a la homogeneidad de los datos aportados, que sólo pueden ser despejadas por la Dirección General, 'suministrando a todos toda la información de base' proporcionada por los distintos equipos rectorales.

Desde algún equipo rectoral se considera 'deseable' que la Consejería de Educación arbitrase un procedimiento que asegure la necesaria transparencia y homogeneidad en el suministro de la información de las gerencias de cada campus.

También es causa de incomodidad que 'la mayor parte de la financiación haya que jugársela a unos indicadores que no fijamos las universidades', puesto que la Dirección General 'impone 11 indicadores' tanto en el tramo básico como en el de excelencia, que suponen el 75% de la financiación por objetivos.

En todo caso, también hay responsables universitarios que recuerdan la proximidad de la negociación sobre el próximo Plan de Financiación. 'Para entonces, una de las cosas que habrá que analizar es cómo ha funcionado el sistema por objetivos y revisarlo si es necesario'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002