El sábado pasado, Luis Aragonés comentó que 'hacer una rabona es una gilipollez si no sirve para nada'. Una filosofía de ver el fútbol que opta por un juego más práctico y como se vio ayer asentado en la estrategia. Si hay jugada a balón parado del Atlético es que se vislumbra una oportunidad de gol. La pasado jornada, contra el Rayo, García Calvo dio buena muestra de cómo rentabilizar una falta ensayada. Ayer, Jose Mari peinó suave y hacia atrás un córner sacado por Stankovic, el francotirador perfecto para este tipo de jugadas. Luego lo hizo Emerson y remachó José Mari. El yugoslavo se ganó la titularidad el miércoles pasado contra la Cultural.
Esta sincronía a la hora de poner en marcha una jugada que parte de cero deja bien a las claras que el campo es el espacio físico donde Luis traslada sus teorías. 'Lo importante no es que un jugador lo haga bonito, lo trascendente es que elija bien las opciones que hay en la jugada', analizó el técnico rojiblanco. Luis ha encontrado en Stankovic las ideas que predica. Dani estará reflexionando.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002