La reforma de la única etapa educativa que le queda por cambiar al Gobierno, el posgrado, ha sembrado la incertidumbre y la preocupación en los centros de educación superior al establecer el título oficial de máster con carácter exclusivamente académico y no profesional. Estos máster deberán tener una parte de 'formación académica avanzada' y otra de 'iniciación a la investigación' y una duración mínima de unos dos años. Este curso pasa a ser con esta reforma la primera parte del posgrado (que se dividirá en estudios de máster y de doctorado) al que se podrá acceder con un título de licenciado. Esta medida modifica radicalmente el concepto de máster extendido hasta ahora, que internacionalmente se considera una formación dirigida a profundizar en las habilidades y conocimientos profesionales.
Las principales preocupaciones de estas instituciones de educación superior son la 'incertidumbre' que provoca esta reforma sobre el uso futuro de la denominación de máster y la 'confusión' y 'ambigüedad' que puede provocar en el mercado y en los organismos tanto nacionales como internacionales el hecho de que los máster oficiales no sean los profesionales, sino académicos, y que los primeros queden sin ningún tipo de regulación ni mención en este decreto general sobre los estudios de posgrado. Expertos en cursos de posgrado advierten además de que la fórmula adoptada por el Gobierno puede fomentar 'el peligro de estafas' de máster que no cumplen los mínimos requisitos de calidad para denominarse así, algunos de los cuáles ni siquiera están dirigidos a titulados superiores.
Cambio de toda la etapa
El texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, pretende regular todos los estudios de posgrado oficiales bajo el título: Borrador de anteproyecto de real decreto por el que se regulan los estudios universitarios oficiales de posgrado y la obtención y expedición de los títulos oficiales de máster y doctor. El ministerio hará público este documento, aún sujeto a las últimas modificaciones, presumiblemente antes de diciembre. El texto ha sido elaborado por media docena de expertos coordinados por el que ha sido director general de Universidades hasta el pasado 7 de octubre, Ismael Crespo, y actual director de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditaciones (ANECA).
Actualmente no existen en España máster reconocidos como oficiales, y cientos de instituciones privadas y públicas y prácticamente todas las universidades españolas otorgan títulos propios de máster, algunos de los cuales gozan de gran prestigio en el mercado laboral y del reconocimiento por parte de los más reputados organismos internacionales de cada sector.
Otro aspecto que inquieta a las instituciones de educación superior es que en el borrador no se especifica si la denominación de máster se va a reservar para los títulos que cumplan los requisitos oficiales, lo que obligaría a la adaptación de los que existen a los requisitos del decreto o a renunciar a esta denominación. Según fuentes próximas a Educación, la intención del Gobierno es que puedan coexistir máster oficiales con otros que no lo sean.
'No se puede plantear una reforma de este tipo desconociendo la realidad de partida. En España hay una gran oferta de máster, algunos de gran prestigio, y el cambio que se plantea lo que hace es introducir un elemento de confusión. No se sabe qué se pretende con esta medida ni por qué se hace', señala el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Ignacio Berdugo. 'Esta reforma debería ser el fruto de un diálogo previo que no se ha producido. No es de recibo que no se haya consultado a las universidades sobre estos cambios', añade Berdugo. 'Además, no se pueden plantear reformas parciales, como ésta de los estudios de posgrado, sin pensar primero qué se va a hacer con el resto de los ciclos, que hay que reformar antes de 2010 para adaptarlos a los acuerdos de la UE'.
También es de esta opinión el rector de la Universidad Politécnica de Madrid (centro que cuenta con numerosos máster profesionales), Saturnino de la Plaza: 'Con este decreto se intenta definir lo que sería el 2º ciclo que recoge la Declaración de Bolonia de la UE, pero, al no hacerlo de una manera conjunta con el 1º, que serán las licenciaturas y diplomaturas, no es operativo'. Respecto a la creación del máster oficial, este rector dice que 'el borrador lo establece simlemente como un paso previo para ser doctor, y lo que se debería hacer es diferenciar en el decreto, por un lado, los estudios de posgrado que conducen a un máster (los especializados, profesionalizadores, que conducen al trabajo en el mercado y no son para investigar) y por otro lado el actual Diploma de Estudios Avanzados (DEA), orientado a un posterior doctorado y a la investigación'. 'Tal y como está en el borrador, no se sabe, por ejemplo, si van a poder existir los títulos propios de máster de las universidades que se dan ahora y, al acuñar el máster como título de posgrado único junto con el de doctor, se crea una gran confusión'.
El director de la Cátedra Unesco de la Universidad Complutense -dedicada al diseño de políticas universitarias-, Francisco Michavila, señala que el título oficial de máster recogido en el decreto supone una 'importante ruptura y va a crear una confusión de títulos, con el consiguiente peligro de estafas'. 'El borrador llama máster al actual DEA, y obliga con ello a que si una universidad quiere dar un máster oficial tenga que orientarlo a lo académico y no a lo profesional. Esto r+efleja un diseño uniformador de las enseñanzas y retrógrado, cuando lo que debería es perseguir las estafas, por ejemplo, mediante la acreditación voluntaria de los máster por las agencias', añade Michavila.
Créditos nuevos para el posgrado
Éstas los las principales modificaciones que introduce el borrador de anteproyecto sobre los títulos de posgrado de másters y doctor: - Título de Máster.-Acceso. Hay que tener el título de licenciado, ingeniero o arquitecto, cuya estructura no se ha modificado (estos estudios suelen durar entre cuatro y seis años).-Duración. Tendrán una extensión mínima de 90 créditos (de entre 25 y 28 horas cada uno) -lo que supone unos dos cursos académicos-.-Contenido. Se divide en dos partes, una de formación académica y otra de iniciación a la investigación. La superación de las dos partes conducirá a la obtención del título oficial de máster, según señala el borrador. Actualmente, los títulos de máster que dan las universidades son 'propios', es decir, no tienen la misma validez oficial que una licenciatura o que una diplomatura universitaria. - Título de doctor.Para acceder a él es necesario estar en posesión del título oficial de máster. Consiste en la realización de la tesis doctoral, que tendrá que defenderse, como actualmente, ante un tribunal, pero antes debe de tener el visto bueno de dos expertos que presumiblemente serán nombrados por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación (ANECA).
Las escuelas de negocios analizan cómo les afecta el proyecto
Las escuelas de negocios están desgranando el borrador de reforma del Gobierno desde que avanzó su contenido EL PAÍS el pasado jueves, según fuentes consultadas. La propia Asociación Española de Escuelas de Dirección de Empresas (AEEDE) -que preside el director del Instituto de posgrado de ICADE, Cecilio del Moral- está analizando el texto en profundidad y presumiblemente hará pública su postura en las próximas semanas. Éstas son las consideraciones de tres de las principales escuelas de dirección de empresas españolas, de reconocido prestigio internacional, sobre la regulación de los máster en el borrador:- ESADE. 'El aspecto central es que el borrador deja fuera todos los máster cuya orientación es puramente profesional, es decir, los destinados a la mejora de las capacidades del ejercicio profesional', señala el decano de la Business School de ESADE, Xavier Mendoza. 'El título escogido da pie a que surja una ambigüedad. En términos generales, puede provocar el efecto contrario al de intentar clarificar lo que se entiende por título máster, dada la gran heterogeneidad que existe. Y sólo regular un tipo de máster aumenta la confusión'. - Instituto de Empresa. 'Lo que se está haciendo es regular el título de máster en las universidades, y el uso de esta denominación no debería afectar al sector de posgrado que no es estrictamente universitario, como las escuelas de negocios o las fundaciones', señala José M. de Areilza Carvajal, vicedecano del Área Jurídica del Instituto de Empresa. En opinión de este experto, si coexisten con esta reforma los títulos oficiales y no oficiales de máster, 'el mercado sí quiere uno oficial o privado'. Respecto la posible introducción de una acreditación voluntaria para este tipo de cursos, De Areilza afirma que 'los sistemas actuales de autorregulación del sector de las escuelas de negocios a nivel internacional funcionan muy bien'.- IESE. El borrador de anteproyecto 'exige una reflexión detenida que haremos con todo detalle y el IESE se ajustará, como Facultad que es de la Universidad de Navarra, a lo que decida dicha universidad una vez estudiado con detenimiento el proyecto', señalan fuentes de este centro. El IESE es una Facultad de la Universidad de Navarra; por tanto, 'tiene un carácter eminentemente universitario, que se traduce en el nivel de sus estudios, en la formación de sus profesores y en la existencia de un programa doctoral dentro de sus programas docentes, además del programa máster', añaden. 'Entendemos que el IESE, como parte de la Universidad de Navarra, está incluido en la disposición adicional quinta del anteproyecto , que reforma los estudios de doctorado y máster', explica este centro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002