El lehendakari, Juan José Ibarretxe, continuó ayer en Vitoria con la campaña de explicación pública de su plan soberanista, en un acto que reunió a unas 3.000 personas en el polideportivo de Mendizorrotza. Ibarretxe pidió serenidad a la sociedad frente a la campaña del 'miedo' que reprochó al PP y PSOE, y para dar ejemplo se comprometió a no insultar ni descalificar a quien critique un plan que persigue 'quitar de nuestras vidas a ETA'.
Al igual que en el acto de la Casilla, en Bilbao, donde el lehendakari abrió la campaña explicativa de su propuesta, en Vitoria la escenografía estuvo muy cuidada. La música clásica sustituyó a los bailes regionales y con ese ambiente el presidente vasco ofreció a la sociedad alavesa los argumentos para rebatir a los críticos con su plan de libre adhesión al Estado. Además de la patronal vasca Confebask, del PSE y PP, de los sindicatos CC OO y UGT y las asociaciones de víctimas del terrorismo, Ibarretxe también ha recibido un revés de la Comisión Europea. El pasado 22 de octubre, la Comisión respondió a una pregunta de la europarlamentaria socialista Rosa Díez que "el tratado de la UE en ningún caso cubre el proyecto del lehendakari".
Quizás por eso Ibarretxe pidió serenidad en el debate. Tras reconocer que se estaba calentando más de lo normal, Ibarretxe dijo que su objetivo es "la convivencia, no la independencia", y aumentar el bienestar, es decir continuar con la ecuación que, según dijo, ha dado resultado a la sociedad vasca: a más autogobierno, más bienestar. "Si eso también lo dicen los socialistas, ¿por qué argumentan ahora tanto el PP como el PSOE que mi propuesta va a empobrecer a Euskadi?", se preguntó. Ibarretxe, que el próximo domingo explicará su plan en San Sebastián, y tras la Navidades tiene la intención de hacerlo en Madrid y Barcelona, cree que no es justo proyectar un mensaje "de miedo" sobre la sociedad vasca.
"Doblemente inmoral"
A los socialistas y populares, sin embargo, lo que les preopcupa es la financiación con fondos públicos de una intensiva campaña de divulgación que después de las capitales se centrará en las localidades más pobladas de Euskadi. Y eso a escasos meses de las elecciones municipales. El secretario general del PSE, Patxi López, calificó ayer de "doblemente inmoral" la campaña para difundir la propuesta del lehendakari, porque mientras unos pueden defender sus propuestas "libremente", dijo, los opositores se juegan "la vida". Y además Ibarretxe hace la campaña para dar a conocer su plan "con fondos públicos".
López se mostró indignado por este hecho y planteó a Ibarretxe dos opciones: que el Gobierno vasco devuelva lo gastado "de los impuestos de todos" en dar a conocer una propuesta que sólo apoyan PNV, EA e IU-EB, o que pague también la campaña que los socialistas han iniciado en defensa del Estatuto.
El secretario general del PSE, acompañado por la candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid, Trinidad Jiménez, y otros dirigentes socialistas, empezó a repartir en las calles de Bilbao el folleto con su propuesta en defensa del Estatuto y de una España federal que va a repartir en los hogares vascos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002