En vísperas de la cumbre con los líderes de la Unión Europea en Bruselas, Chechenia fue el tema más importante ayer en el Kremlin, donde el presidente, Vladímir Putin, reunió a representantes religiosos, económicos y de la comunidad chechena residente en Moscú para anunciarles su deseo de acelerar un referéndum constitucional en Chechenia para que éste se celebre en el mes de marzo o abril de 2003.
Putin quiso subrayar que su visión de cómo puede resolverse políticamente el conflicto checheno excluye a Masjádov y los líderes independentistas. En un mensaje intencionadamente programado para sus interlocutores de hoy en Bruselas, Putin señaló que quienes 'eligen' al líder independentista Masjádov 'eligen la guerra', y advirtió a quienes se decanten por esta opción que serán contemplados 'como cómplices de los terroristas'.
Según Putin, quienes aconsejan al Kremlin sentarse a la mesa de negociaciones con 'asesinos' deberían 'sentarse ellos primero con Bin Laden y el mulá Omar'. El presidente ruso afirmó que Masjádov había desperdiciado el 'reconocimiento de hecho de la independencia de Chechenia por parte de Rusia en 1996', y le acusó de haber dilapidado la ayuda que el Gobierno ruso había enviado a la república hasta el verano de 1999 para administrar la región.
A juzgar por sus palabras, Putin no está dispuesto, por el momento, a poner freno públicamente a las arbitrariedades que las tropas federales rusas llevan a cabo en Chechenia y que se están extendiendo también a otros territorios vecinos. Un congreso de organizaciones de derechos humanos celebrado ayer en Moscú adoptó un llamamiento a los jefes de los Gobiernos europeos para que ayuden a acabar la guerra en Chechenia.
Varias organizaciones humanitarias se pronunciaron en el mismo sentido y han pedido a la UE que hable claro y fuerte a Rusia y denuncie los abusos a los derechos humanos en Chechenia en la cumbre bilateral de Bruselas. La reunión tenía que haberse celebrado en Copenhague -el Gobierno danés ocupa la presidencia semestral de la UE-, pero Putin amenazó con boicotearla debido a la celebración de un acto político checheno.
Amnistía Internacional insta a los Quince a 'romper el silencio' y a solicitar a las autoridades rusas la apertura de investigaciones imparciales sobre supuestos atropellos. Human Rights Watch ha enviado una carta al presidente de la Comisión, Romano Prodi, instándole a abordar hoy el tema en la mesa de negociación.
'El margen de maniobra es muy limitado', reconoce un diplomático europeo en vísperas de la cumbre UE-Rusia. Chechenia figurará en la agenda, aunque por detrás de otros de más relieve como son la laboriosa solución al tránsito de ciudadanos del enclave ruso de Kaliningrado, la cooperación energética y el reforzamiento de la colaboración antiterrorista a través de un plan de acción.
La situación en Chechenia fue introducida en la agenda del encuentro a petición de Alemania tras el sangriento ataque de un grupo de chechenos a un teatro moscovita a finales de octubre, que terminó con la muerte de 128 rehenes y 41 guerrilleros.
'La presidencia danesa de la UE comunicará a Putin la repulsa por el atentado de Moscú, la condena del terrorismo, el respeto a la territorialidad rusa, pero al mismo tiempo su preocupación por el deterioro de la situación humanitaria en Chechenia', explica una fuente diplomática.
Por otra parte, el musical Nord-Ost, cuya última representación el 23 de octubre fue interrumpida por el asalto de un comando terrorista checheno, volvió el sábado y el domingo al escenario del teatro de Dubrovka, en Moscú, en una versión benéfica en memoria de las víctimas de la tragedia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002