Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

No al macroembalse de Azorín

El Plan Hidrológico Nacional fue aprobado en noviembre de 2001. Para su aprobación y para recibir el visto bueno y la financiación de la UE, se establecieron unas normas estrictas para la valoración del impacto ambiental.

En septiembre de este año, a las administraciones interesadas les llegó un proyecto de infraestructuras del trasvase elaborado por la empresa estatal Trasagua

para la construcción de un macroembalse regulador -no previsto inicialmente en el PHN-. La realización de este macroembalse anegaría el 16% del término municipal de Monóvar (Alicante), dividiendo y desestructurando toda una comarca y destruyendo todo su sector primario. Inundaría hasta 2.700 hectáreas de tierra que producen 8.500.000 kilos de uva, de donde se saca el 25% del vino denominación de origen (DO) Alicante.

Si este proyecto se realiza, no creo que nadie encuentre argumentos para explicar a los vecinos de El Hondón de Monóvar, el Mañá, el Derramador, Madara y Costera de Reig que sus casas, sus tierras, sus cultivos, la historia de sus mayores, el futuro de sus hijos y el tipo de vida que han elegido no merecen la misma protección y respeto que las aves migratorias, los endemismos botánicos o el hábitat de la tortuga boba. Al paso que vamos, entre el macroembalse, las macrourbanizaciones y los macrocampos de golf proyectados, quizá no falte tanto para que la vida rural y la agricultura tradicional sostenible también se encuentren en peligro de extinción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002