¿Quién dijo que las empresas funcionan mejor en manos privadas que en las públicas? ¿Es verdad eso de que todo irá mejor si se dejan manos libres al mercado? Ahí tenemos, como botón de muestra, a Iberia y Telefónica. El otro día Iberia causó grandes trastornos y provocó el enfado de miles de usuarios en todo el mundo debido a un incendio en su sala de ordenadores. Y los clientes de Telefónica nunca estuvieron peor atendidos que en estos momentos. Lo que sí funcionó a la perfección fueron las stock options a favor de los 'amigos' del Gobierno del PP que se vieron colocados al frente de éstas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002