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Afganistán amnistía a 20 mujeres encarceladas por adulterio

La medida se toma tras una visita de parlamentarias europeas

Una veintena de mujeres que cumplían condena por adulterio fueron ayer puestas en libertad en la capital de Afganistán, como fruto de una amnistía dictada por el presidente del país, Hamid Karzai, oficialmente por el comienzo del mes sagrado de los musulmanes, el Ramadán. La orden de libertad fue anunciada unos días después de la visita efectuada a Afganistán por una delegación de parlamentarias de la Unión Europea.

La amnistía fue anunciada por Hamid Karzai -el mandatario apoyado por Estados Unidos- el pasado jueves, pero la puesta en libertad no se llevó a efecto hasta ayer, como consecuencia de las trabas presentadas por el Ministerio del Interior Afgano. Ese departamento solicitó, a última hora, una investigación adicional sobre cada una de las mujeres que habían recibido la gracia, lo que retrasó todo el procedimiento.

El perdón para las condenadas se produce días después de que una delegación de europarlamentarias visitase Afganistán. Las diputadas dejaron claro que podrían proponer cortes en la ayuda que la Unión Europea aporta al país, sumido en una gravísima crisis de reconstrucción económica y política. Las europarlamentarias condicionaron el volumen de ayuda europea a las autoridades afganas realicen claros progresos en el cumplimiento de los derechos humanos, especialmente en los que afectan a las mujeres.

Las presas cumplían condena de entre cinco meses y dos años, por presunto delito de adulterio o fornicación. En el lenguaje jurídico de Afganistán -donde funciona la sharía (ley basada en la tradición coránica)- se las encarceló por 'crímenes de violación de códigos sociales'.

'Estaban detenidas por varios crímenes morales, como adulterio, fornicación, abandono del hogar, mantener relaciones amorosas y otros delitos', señaló ayer Abdul Yabar, secretario del jefe de la Policía de Kabul, Basir Salangi.

Esos presuntos delitos fueron duramente castigados bajo el anterior régimen de los talibanes, que fue derribado hace más de un año. Según la versión de la sharía aplicada por el Gobierno talibán, las culpables de adulterio eran públicamente sometidas a azotes o, en casos extremos, lapidadas.

Emoción

La salida de la prisión de las mujeres revistió momentos de gran emoción. Algunas de las amnistiadas abandonaron la cárcel con sus pequeños. La mayoría de ellas se cubría con la burka (manto tradicional que tapa absolutamente el cuerpo femenino).

Dentro de la cárcel se produjeron escenas de desesperación entre otras mujeres que, condenadas por similares presuntos delitos, recibieron la noticia de que la amnistía no las incluía. Los gritos y llantos llenaron el patio del recinto.

'Las infracciones por las que estas mujeres ahora liberadas sufrían condena son a menudo muy discutibles', dijo ayer el portavoz de Naciones Unidas para Afganistán, Manoel Almeida da Silva, que precisó que las condiciones de su encarcelamiento eran malas.

'Las mujeres presas no contaban con cuidados de tipo médico', manifestó Almeida da Silva. 'El nivel de higiene en las celdas y en todo el establecimiento puede calificarse de precario. En algunas celdas, incluso, había ratones y ratas. Resulta especialmente preocupante que algunas de estas mujeres se hayan visto obligadas a dar a luz en la prisión, donde no existe el equipamiento necesario para atender el postparto y tampoco para garantizar la salud y el bienestar de las criaturas'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de noviembre de 2002