La cantante y compositora Sinéad O'Connor, que ha sido noticia por intentar suicidarse un par de veces, romper una foto del Papa en televisión, desvelar los malos tratos sufridos de niña, ser ordenada sacerdotisa, justificar al IRA y declararse lesbiana, vuelve a los orígenes en su nuevo disco, Sean-nos Nua, en el que recupera temas tradicionales de su Irlanda natal. O'Connor no cree en 'el esnobismo musical actual' y reconoce que 'tanto Britney Spears como Bob Dylan son necesarios, porque todas las tendencias deberían de ser igualmente respetadas'. En Sean-nos Nua, O'Connor huye de toda comercialidad y cuenta 13 historias de 'amor incondicional', pero a través de las voces de fantasmas o, como ella misma explica, desde pequeña le han 'encantado esos sonidos tradicionales, o fantasmas como los llamo yo, porque en cierta manera te invaden y te poseen.' O'Connor declara que está muy interesada en los poderes psíquicos y dice estar 'convencida de que hay muchas cosas que no podemos percibir con los cinco sentidos'. Añade que, ' durante doce años he intentado transmitir a las grandes discográficas, para las que yo grababa antes, el concepto del álbum, pero sin éxito, porque, como es bien conocido, a las compañías les interesa manufacturar discos de ventas millonarias y no discos de géneros minoritarios. Así que, debido a varias circunstancias, acabé más tarde en compañías más pequeñas, porque la única razón de un músico es grabar discos por la necesidad de la expresión artística'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002