El Índice de Precios al Consumo en la Comunidad Valenciana ha crecido un 0,8% durante el pasado mes de octubre, la inflación acumulada en los nueve primeros meses del año asciende al 3,3% y los precios han subido un 3,7% respecto al mes de octubre de 2001. En los tres casos, unas décimas por debajo de la media nacional.
El ligero diferencial favorable fue aprovechado por María Bonilla, directora general de Economía, para celebrar que 'la Comunidad Valenciana sigue demostrando un mejor comportamiento que el conjunto de España'.
Pero lo cierto es que los datos desbordan con creces las previsiones del Consell como destacaron a través de notas las dos centrales sindicales mayoritarias. CCOO solicitó la universalización de las cláusulas automáticas de revisión salarial ante el evidente desfase entre las previsiones oficiales y la realidad. UGT vinculó el aumento de los precios con la reciente evolución a la baja del mercado laboral para descalificar en bloque la política económica del Gobierno. Ambas centrales subrayaron la irresponsabilidad de los empresarios, incapaces de moderar sus beneficios en los sectores en los que apenas hay competencia y apuntaron el agravio comparativo que acumulan los empleados públicos debido a la falta de rigor de la Administración.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002