Los sindicatos UGT y CC OO niegan que los salarios sean los culpables del descontrol de los precios y consideran 'esenciales' las cláusulas de garantía para renovar el pacto de moderación salarial en 2003 con la patronal CEOE. Así lo manifestó ayer el líder de UGT, Cándido Méndez, que responsabilizó al propio Gobierno de 'pulverizar la previsión de inflación con el pacto de funcionarios', que recoge un alza del 3,3% en la masa salarial para el próximo año, frente a un IPC previsto del 2%, y a cuya firma asistió el vicepresidente Rato.
El sindicato va a defender en el sector privado un comportamiento similar y su comité confederal respaldó ayer la renovación del acuerdo marco con CEOE. Con tres criterios para la subida salarial: previsión de inflación, reparto de la productividad y cláusula de garantía, 'porque no nos fiamos del IPC previsto'.
CC OO asegura que los sindicatos y los trabajadores han aplicado en la negociación salarial 'un ejercicio de responsabilidad'. Esta central cree que el Ministerio de Economía sabe que 'no son los salarios la causa del descontrol de los precios', ya que se han negociado 'aumentos moderados'. Que el Gobierno señale a los salarios como única vía para el control de la inflación, CC OO lo achaca a razones de 'incapacidad o interés'.
El sector del comercio también rechaza responsabilidades y la Asociación de Grandes Empresas de Distribución asegura que las múltiples restricciones para el funcionamiento del sector en condiciones de libre competencia son las causa del incremento del IPC.
Para el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, las razones del descontrol de la inflación están en 'los impuestos que han subido', en las liberalizaciones 'falsas que ha hecho' el Gobierno y en 'la ausencia clamorosa' de una política económica. El dirigente socialista cree que el Ejecutivo es 'un responsable claro'.
El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, propuso una moción de censura al Gobierno popular por haber creado 'una situación límite' sin tener en cuenta a la sociedad. También cree necesario que comparezca urgentemente el presidente Aznar ante el Congreso para hablar de la situación económica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002