Los operarios proseguían ayer las tareas de desmontaje de la grúa que el pasado miércoles cayó sobre cuatro bloques de viviendas en Santurtzi causando la muerte a una mujer embarazada y heridas graves a su esposo. Durante la mañana de ayer, muchos de los 66 vecinos de los edificios siniestrados, que habían pernoctado en hoteles y viviendas particulares, intentaron acercarse a sus domicilios en busca de algunas pertenencias. La mayoría no ocultaba el estupor.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002