La voz de Mikel Urdangarin volverá a sonar mañana en un frontón vasco, como tantas veces sucedió durante su etapa como bertsolari. Sin embargo, el cantautor vizcaíno no regresa a Hernani a improvisar bertsos, sino a presentar las canciones de Heldu artean, su cuarto álbum, en que plasma su hartazgo por el clima de tensión y violencia en Euskadi.
Pregunta. ¿Cómo será el concierto?
Respuesta. Espero que la gente se lleve una sorpresa agradable. Va a encontrar a siete músicos recorriendo lo que he hecho hasta ahora, pero centrado en el nuevo disco, por lo que será más popero que lo que hacía recientemente con Bar Puerto. Aún repitiéndome en la temática, la distancia emocional entre yo y mis canciones es más corta que nunca.
P. Dice que se repite, pero muestra valentía al pedir que callen las balas. ¿Qué le ha empujado a escribir canciones como Ez naiz oroitzen o Gaueko hamabiak?
R. El hecho de que me afecta lo que ocurre a mi alrededor. Cada uno escribe de lo que cree que tiene que escribir, y yo en esos temas hablo de cómo afecta el conflicto en esta sociedad, y de cómo me afecta a mí. Procuro ser crítico conmigo mismo, ante todo, y luego tener también una mirada crítica hacia el mundo que me rodea. Pero no voy de juez. Es más la mirada de un observador, cómo ve las cosas y qué quisiera para sí mismo y para su mundo más cercano. Imagino un viaje al futuro, a un pueblo hipotético en el que las circunstancias de hoy en día, cuando se cometen muchas barbaridades por muchos lados, no se repiten. Ahora hay gente que vive en clave de guerra.
P. ¿Echa en falta más compromiso entre los artistas vascos, más implicación en cuestiones sociales y políticas?
R. No sé. Al artista vasco se le exige demasiado ese posicionamiento político, mientras que no se le exige al artista español no vasco. Siempre tenemos que estar dando una explicación, y ese tratamiento no me parece justo.
La voz de Mikel Urdangarin volverá a sonar mañana en un frontón vasco, como tantas veces sucedió durante su etapa como bertsolari. Sin embargo, el cantautor vizcaíno no regresa a Hernani a improvisar bertsos, sino a presentar las canciones de Heldu artean, su cuarto álbum, en que plasma su hartazgo por el clima de tensión y violencia en Euskadi.
Pregunta. ¿Cómo será el concierto?
Respuesta. Espero que la gente se lleve una sorpresa agradable. Va a encontrar a siete músicos recorriendo lo que he hecho hasta ahora, pero centrado en el nuevo disco, por lo que será más popero que lo que hacía recientemente con Bar Puerto. Aún repitiéndome en la temática, la distancia emocional entre yo y mis canciones es más corta que nunca.
P. Dice que se repite, pero muestra valentía al pedir que callen las balas. ¿Qué le ha empujado a escribir canciones como Ez naiz oroitzen o Gaueko hamabiak?
R. El hecho de que me afecta lo que ocurre a mi alrededor. Cada uno escribe de lo que cree que tiene que escribir, y yo en esos temas hablo de cómo afecta el conflicto en esta sociedad, y de cómo me afecta a mí. Procuro ser crítico conmigo mismo, ante todo, y luego tener también una mirada crítica hacia el mundo que me rodea. Pero no voy de juez. Es más la mirada de un observador, cómo ve las cosas y qué quisiera para sí mismo y para su mundo más cercano. Imagino un viaje al futuro, a un pueblo hipotético en el que las circunstancias de hoy en día, cuando se cometen muchas barbaridades por muchos lados, no se repiten. Ahora hay gente que vive en clave de guerra.
P. ¿Echa en falta más compromiso entre los artistas vascos, más implicación en cuestiones sociales y políticas?
R. No sé. Al artista vasco se le exige demasiado ese posicionamiento político, mientras que no se le exige al artista español no vasco. Siempre tenemos que estar dando una explicación, y ese tratamiento no me parece justo.
Mikel Urdangarin. Frontón del polideportivo de Hernani. Mañana, 22.00. (15 euros; 12 anticipada). Juanes y Coti. Sala Azkena de Vitoria. Hoy, 21.00. (Entradas agotadas). Los Planetas. Sala Artsaia de Pamplona. Hoy, 22.00. Sala Azkena de Vitoria. Mañana, 21.30. (14 euros; 12 anticipada). Damned y Jane Doe. Sala Jam de Bergara. Mañana, 22.00. (14 euros; 12 anticipada). Donald Harrison & Christian Scott Jazz Quintet. Altxerri Jazz Bar de San Sebastián. Domingo, 20.00 y 21.30. (15 euros). El público. De Atalaya. Teatro Barakaldo. Hoy y mañana, 20.30. Domingo, 20.00. (12 y 16 euros). 23º Festival Internacional de Teatro de Santurtzi. Serantes Kultur Aretoa, 20.30 (6 euros). Hoy: 10, de Entrecajas, con Juan Luis Galiardo. Domingo: Spot, de Albena Teatre. Le Jardin Des Voix. Teatro Arriaga de Bilbao. Hoy, 20.00. (De 8 a 36 euros).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002