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El PSOE pide que se rompa el pacto con la industria farmacéutica

Plan socialista para reducir el gasto en medicinas

El PSOE presentó ayer un plan para reducir el gasto farmacéutico y reordenar la dispensación de medicamentos. Entre las 16 medidas que plantea, incluye obligar a las compañías farmacéuticas a que fabriquen los medicamentos con el número de pastillas que habitualmente se consumen en un tratamiento y que el médico tenga que recetar el medicamento más barato. Además, pide que el Gobierno revoque el pacto que alcanzó con la patronal farmacéutica hace un año para contener el gasto farmacéutico y que, según la secretaria de políticas sociales del PSOE, Consuelo Rumí, no ha funcionado.

El PSOE propone que si un tratamiento normal con antibióticos requiere 15 cápsulas (tres al día, durante cinco días), la Seguridad Social no financie envases de, por ejemplo, 25 cápsulas. Rumí aseguró que se puede llegar a un acuerdo con la industria en este tema. Señaló que el actual modelo sólo conduce a que los botiquines de las casas crezcan con cada enfermedad: "Hay muchos tratamientos que son siempre similares. En esos se puede hacer que cada caja coincida con el tratamiento más común". Rumí señaló que el responsable de adecuar las dosis para cada tratamiento no sería el farmacéutico, como ocurre en las farmacias de los hospitales y en el Reino Unido o EE UU.

Rumí también propuso que los médicos tengan que dispensar siempre el medicamento más barato, generalmente la presentación genérica. Éstos son fármacos cuya patente ha expirado y que se venden sin nombre comercial, aunque tienen el mismo principio activo que el original. Si el médico decide dispensar el medicamento más caro, el plan pide que la receta tenga que pasar una inspección y que el médico explique por qué lo ha recetado. Es el sistema que se utiliza ahora para algunos medicamentos muy caros o de especial control médico, como son las hormonas o los opiáceos.

Otras medidas incluyen prohibir cualquier tipo de promoción de los medicamentos y obligar a la industria a que el dinero que destina a la promoción lo utilice en la formación de los médicos. Plantea que ésta, en colaboración con el Estado, aumente el dinero en investigación un 10% al año en los próximos 10 años. Actualmente, la industria destina a la investigación unos 450 millones de euros al año.

Tope superado

Rumí justificó así el plan: "El Estado compra el 80% de las medicinas que se venden en España y debe negociar las condiciones en que lo hace. El pacto con Farmaindustria [la patronal farmacéutica] ha sido un fracaso". El pacto preveía que si el gasto subía un 9,5% al año, la industria daría 102,17 millones de euros para la investigación. Ese era el tope. En lo que va de 2002 el gasto ha subido un 9,72%. Rumí consideró que era aceptable un incremento del 7% anual. Farmaindustria no quiso ayer comentar el plan del PSOE. Rumí aseguró que ha enviado el plan a la ministra de Sanidad, Ana Pastor. Fuentes del ministerio afirmaron que muchas de las propuestas del PSOE ya las había presentado Pastor en el Congreso hace una semana.

Rumí afirmó que el coste del plan sería nulo ya que la formación que propone para los médicos saldría de la industria y el dinero para las campañas de concienciación procedería de los 100 millones que prevé de ahorro por el mayor uso de genéricos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 2002