El Gobierno de Estados Unidos ha encargado a IBM dos superordenadores gigantescos, en precio, potencia y tamaño, que serán utilizados para la medición de experimentos nucleares y la predicción de fenómenos meteorológicos. El Departamento de Energía pagará a la corporación informática 290 millones de dólares por las dos máquinas, llamadas ASCI Purple y Blue Gene/L, cuya potencia será superior a la potencia combinada de los 500 mayores ordenadores de la actualidad. IBM espera tener listos los aparatos a finales de 2004.
ASCI Purple no será un ordenador revolucionario. El proyecto es un desarrollo de anteriores ASCI, el White (2001) y el Blue Pacific (1998), pero con una capacidad de cálculo mucho más elevada. Blue Pacific tenía 3,8 teraflops (unidad de medida de velocidad en los ordenadores); Purple tendrá 100, lo que le permitirá realizar unos 100 billones de operaciones por segundo. Blue Gene/L dispondrá de 360 teraflops. "Será un ordenador muy especializado, construido específicamente con la finalidad de realizar simulaciones meteorológicas a partir de los datos disponibles. Blue Gene será capaz, por ejemplo, de recrear las condiciones existentes dentro de un tornado o en el núcleo inicial de un huracán", dijo un portavoz de IBM. La misma fuente comparó a Blue Gene con su antecesor Deep Blue, que se diseñó con la intención de alcanzar la comprensión completa del juego del ajedrez y venció en un torneo al ajedrecista Gary Kasparov, considerado el mejor del mundo.
El Purple, que medirá ensayos de bombas atómicas en laboratorio y permitirá, según el Departamento de Energía, mejorar sensiblemente la seguridad y eficacia de las centrales nucleares, tendrá un tamaño muy considerable. Dispondrá de 12.000 microprocesadores IBM Power5, distribuidos en 196 nódulos individuales, y su memoria alcanzará 50 terabites. Será instalado en el laboratorio Lawrence Livermore de la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear, dentro de un edificio especial que empezará a construirse próximamente. La superficie del ordenador equivaldrá a dos canchas de baloncesto. La sede que debe contenerlo será más o menos como un estadio de fútbol cubierto.
IBM cree que la experiencia acumulada durante la fabricación del Purple, cuyos microprocesadores serán capaces de repararse a sí mismos y de detectar con antelación posibles averías, le permitirá seguir dominando el mercado comercial de los superordenadores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de noviembre de 2002