Álvaro se compró la agenda electrónica Palm 130. Pagó 344 euros. Desgraciadamente, un mes después, se le cayó al suelo y dejó de funcionar. El cliente era consciente de que un golpe fortuito no estaba cubierto por el año de garantía que ofrece la empresa. Envió la agenda al servicio técnico de Palm. La compañía norteamericana ofrece un servicio local para reparaciones y cubre los gastos de envío de la unidad estropeada, siempre que esté en garantía.
"Mi sorpresa viene cuando me dicen que el coste de reparación es de 178 euros, sin hacer un presupuesto, sin saber qué es lo que le pasa. Me dicen que el coste de reparación es fijo, que da igual que la agenda esté completamente destrozada o que tenga una nimiedad. Y entonces me ofrecen la posibilidad de cambiar mi agenda por otra por 175 euros".
Álvaro se pregunta: "¿Verían normal que en un coche que cuesta 18.000 euros, el coste único de reparación fuese de 9.000 euros y que diera igual si el problema es el fusible del mechero o una transmisión nueva?".
Palm afirma que para las reparaciones que tienen que ser abonadas, los consumidores pueden conseguir un presupuesto gratuito antes de que sigan adelante con la reparación. La compañía explica que hay un precio fijo en el arreglo de cada modelo. "Pero Palm no ofrece un mismo precio de reparación para todas las gamas de modelos, sino que éste se adapta según el modelo. Así, Palm no carga lo mismo si se avería un ordenador de mano Palm m100, Palm Vx o Palm m515. Por cada avería Palm no sólo se limita a una mera revisión superficial sino que necesitará realizar el mismo proceso con el fin de asegurarse de que todas las unidades que salen del centro de reparación funcionan como si fueran nuevas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de noviembre de 2002