Ni en los teatros, ni en los cines, ni en ningún lugar público. El Ayuntamiento de Nueva York prevé aprobar una normativa que impondrá multas de 50 dólares, unos 50 euros, para aquellos ciudadanos que molesten con la melodía de sus teléfonos móviles o simplemente hablando durante el transcurso de actos públicos. Sólo se harán excepciones en caso de emergencias, como puede ser el uso por médicos, policías o bomberos.
Mientras que muchos teatros, centros de conciertos y museos ya prohíben por su cuenta el uso de teléfonos móviles, no existía en la ciudad de los rascacielos una ley que penalizara esta actividad.
La lista de los eventos que serán protegidos por esta normativa incluye las proyecciones cinematográficas, espectáculos teatrales, conciertos, galerías de arte, bibliotecas...
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"El ruido de los celulares ha arruinado tantas representaciones y molestado a tantos actores y espectadores. Es tiempo de ponerle fin", ha afirmado la portavoz de una organización de Broadway, League of American Theatres and Producers. El estado de Nueva York también fue uno de los primeros en prohibir el uso de teléfonos móviles en los automóviles.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de noviembre de 2002