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OPINIÓN DEL LECTOR

Publicidad eléctrica

Siempre que veo los anuncios de Endesa por televisión o las vallas publicitarias, la propaganda que me llega por correo, los programas que patrocina y toda la parafernalia con la que ésta empresa ¿pública? nos está bombardeando en los últimos tiempos, me acuerdo de la tremenda y dolorosa factura de electricidad que temo esté al caer y torpe de mí pregunto: ¿Qué parte de mi factura va a parar a publicidad? -porque por mí que se lo ahorren- ¿Puedo cambiarme de empresa y que me suministre otra? No, por tanto, por mí que se lo ahorren. Estoy yo haciendo economías para no tener que empeñarme por la luz y veo que estos señores no paran de gastar en inutilidades. Porque si no puedo cambiar de suministrador ¿qué quieren venderme?

No, si todavía lo que van a pretender a base de propaganda es que me trague mejor lo de las subidas de tarifa por encima del IPC que son necesarias para pagar la propaganda que me haga tragar mejor cuando se vaya la luz por una simple tormenta o cuando la corten sin avisar por no se sabe qué, o cuando se me estropeen los electrodomésticos por cualquier "sobrecarga de tensión" que se les haya escapado con tanta energía que derrochan. ¿Se pensarán que somos imbéciles?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de diciembre de 2002