Las críticas del obispo de Córdoba, Javier Martínez, al PP no han hecho mella en esta formación. Después de que el obispo denunciase los "pactos" y las "intoxicaciones" que el presidente de Cajasur, el cura Miguel Castillejo, y el PP han compartido en las últimas semanas, la presidenta regional, Teófila Martínez, resolvió estas acusaciones con esta afirmación: "De las cuestiones internas de la Iglesia no me voy a pronunciar. Son cuestiones internas de la Iglesia como cuando hay desavenencias en el seno de las familias. No me voy a meter porque es algo que incumbe a la Iglesia y a sus relaciones internas". El PP no va a hacer caso a la oferta del obispo de abrir un "diálogo institucional" para negociar el futuro de la caja.
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La locuacidad que los dos máximos dirigentes del PP andaluz (Teófila Martínez y Antonio Sanz, secretario general) han mostrado en defensa de Castillejo en el último mes y medio se transformó ayer en relativa prudencia, toda vez que esta formación se encontró en el centro de la polémica como consecuencia del comunicado del obispo de Córdoba. Lo cierto es que este comunicado ha situado a los populares en una situación más que incómoda aunque ayer intentaron capear el temporal como mejor pudieron, es decir, haciendo caso omiso de las graves acusaciones formuladas por el obispo.
En Cádiz, Martínez, tras limitar la nota del obispo a una cuestión interna de la Iglesia católica, volvió a arremeter contra el presidente de la Junta, Manuel Chaves, y el PSOE, a los que acusó de practicar el "intervencionismo" político, económico y social en Andalucía. "Todo lo demás: que si la Iglesia, que si no la Iglesia, que si el obispo,... eso no es de mi incumbencia, para nada, políticamente no es de mi incumbencia", dijo la máxima dirigente regional del PP, informa Fernando Pérez Monguió.
Martínez defendió la reducción de la representación del sector público en las cajas al 50% previsto en la Ley Financiera auspiciada por el PP y añadió: "No quiero entrar en el juego del señor Chaves de que todo el día tengamos que hablar de Cajasur o de las entidades financieras. ¿Por qué no hablamos de los problemas de los andaluces que le afectan a la mayoría los andaluces?".
Autonomía
Mientras, María Jesús Botella, próxima presidenta del PP de Córdoba, adoptó la línea que ha seguido la mayoría de los dirigentes provinciales de esta formación, es decir, defender a Cajasur y la Ley Financiera del Gobierno y guardar silencio sobre Castillejo, principalmente sobre la póliza millonaria que le permitirá cobrar una renta vitalicia cuando abandone la caja. Así, Botella aseguró que el PP no tiene otro interés en Cajasur que "defender la autonomía e independencia de la entidad financiera". "En su día, el PP se hizo eco de la petición de auxilio efectuada por la Iglesia cuando apareció la Ley de Cajas, y ahora seguimos defendiendo lo mismo: que Cajasur se quede en Córdoba. Y para eso está la Ley Financiera", añadió Botella.
Por contra, el comunicado de Javier Martínez fue aplaudido por los demás partidos. Así, el presidente de la Diputación de Córdoba, Francisco Pulido, del PSOE, destacó la "valentía y sinceridad" de Martínez por poner de manifiesto la "connivencia" entre el presidente de Cajasur y el PP. Pulido, que ayer acudió al pleno del Parlamento en el que se acordó recurrir al Tribunal Constitucional la Ley Financiera, subrayó que las afirmaciones del obispo "están bien pensadas y reflexionadas" y que el diálogo es clave para resolver la crisis que vive la caja.
Por su parte, el teniente de alcalde de Presidencia del Ayuntamiento de Córdoba, Andrés Ocaña (IU), aseguró que la carta de Javier Martínez supone un "acto de valentía" y que sus palabras "evidencian con rotundidad que no son los derechos ni intereses de la Iglesia los que en estos momentos mueven el curso de los acontecimientos en Cajasur, sino los intereses de miembros de la Iglesia, que en este caso no la representan, y los intereses políticos del PP". "El obispo ha puesto las cosas en su sitio y ha reflejado con claridad una posición reflexionada, ponderada y acorde con el carácter que todos los cordobeses queremos que tenga Cajasur", añadió.
Mientras, el secretario general de UGT, Manuel Pastrana, dijo que la carta de Martínez ha desautorizado a Castillejo por "extralimitarse" en sus funciones, y también al PP por "hacer un uso político" del tema bajo la "supuesta defensa de la Iglesia".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002