Suerte tienen los gallegos, porque la marea negra se ve. Aquí, en la comarca del Campo de Gibraltar, varias poblaciones reúnen casi 300.000 personas, multiplicamos geométricamente nuestras enfermedades, especialmente cánceres, y todo apunta como culpable principal al complejo petroquímico que se ubica en el corazón de nuestra comarca, pero como quiera que da trabajo a tanta gente, es ilusorio hablar de su desaparición. Lamento mucho esta tragedia. Pero la marea negra se ve. Aquí, ...ojos que no ven, corazón que no siente
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002