Si elegir un portátil es complicado, mucho más la cámara de los sueños. Los factores básicos de decisión, no obstante, son pocos: asumir que antes de tres años cualquier modelo estará obsoleto, y tener claro para qué se va a emplear. Para uso familiar, lo más acertado es la cámara de 3 millones de píxeles, con objetivo de dos o tres aumentos ópticos. El presupuesto oscila entre 500 y 700 euros, dependiendo de la óptica y del procesador de la señal. Los que deseen una digital de prestaciones similares a una réflex tradicional deben gastar más de 1.000 euros. En el escaparate digital hay de todo. Las más sencillas, de dos millones de píxeles (de 200 a 400 euros): M603 y A202 de Fujifilm (www.fujifilm.es). Las que más abundan son las de tres millones de píxeles (entre 400 y 600 euros): P71 de Sony (www.sony.es), Optio 330 de Pentax (www.reflecta.com), Revio (www.konica.com), Ixus V2 de Canon (www.canon.es), C40 de Olympus (www.olympus.com) o C4430 de Kodak (www.kodak.es). Por encima de cinco millones de píxeles y 1.400 euros: F717 de Sony, 7 Hi de Minolta (www.minolta-europe.com) o 5700 de Nikon (www.nikon-dpi.com).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002