El conocido como caso Baldoso, nombre del toro que acabó con la vida de un hombre de 65 años al derribar una barrera durante la celebración de un espectáculo de bous al carrer en julio de 1997 en La Vall d'Uixó, ha concluido, de momento, con un condenado. El titular del juzgado número 2 de lo penal ha condenado a un aparejador, Manuel Diago, a un año de prisión por un delito de homicidio por imprudencia grave y a siete fines de semana de arresto por cada uno de los doce delitos de lesiones por imprudencia grave de los que se le hace responsable. Además, el fallo judicial indica que será el acusado el que deberá pagar las indemnizaciones y señala al Ayuntamiento de La Vall como responsable civil subsidiario para pagar cerca de 430.000 euros (70 millones de pesetas).
En la sentencia, el juez absuelve al concejal de Fiestas de la localidad, Francisco Javier Paulo, y al presidente del colectivo que se encargó de la organización de los festejos, Ángel Luengo. El magistrado considera al aparejador responsable único de la revisión e inspección de las barreras que delimitan el recorrido de los toros y que fallaron. El astado arremetió contra una de ellas y "ésta no resistió la embestida del animal", tal como señala el fallo, "y se precipitó al suelo con las personas que allí se encontraban".
La sentencia indica que las maderas que conforman el recinto se encontraban en unas condiciones "deficientes", "que no fueron advertidas, a pesar de ser apreciables a simple vista". El aparejador ya ha anunciado que recurrirá el fallo mientras que el concejal Francisco Javier Paulo aseguró ayer a Radio Castellón-Cadena Ser que "todos sabemos que es una injusticia", a la vez que quiso lanzar un mensaje de "apoyo y ánimo" al condenado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002