El Ayuntamiento de Valencia fue el escenario ayer de un acto de celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos. Un grupo de niños leyó artículos de la Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos, elaborada en Valencia en 1998. Los escolares también aportaron textos propios para expresar su rechazo a los "gobiernos tiránicos" que causan "hambre y miseria" a muchos pueblos. La alcaldesa, Rita Barberá, pidió un minuto de silencio por los "más de 30.000 niños que mueren a diario como consecuencia de enfermedades que se pueden prevenir".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002