El Athletic fundamentará la defensa de su jugador Gurpegui, que dio positivo por 19-norandrosterona (metabolito de la nandrolona) en el primer partido de la Liga, contra la Real Sociedad, en factores endógenos, producidos por razones fisiológicas, y no por elementos externos (ingesta de sustancias prohibidas), para evitar una sanción que podría apartarle del fútbol entre dos y cuatro años.
El jefe de los servicios médicos del club rojiblanco, Sabino Padilla, recordó que la nandrolona ha pasado por distintos estadios de opinión en las comisiones antidopaje. Hasta mediados de los noventa era considerada una sustancia dopante sin más. Sin embargo, después se asumió que podía producirse también por elementos endógenos, como el estrés, la hipoglucemia, traumatismos concretos, ingesta de carne de cerdo o incluso contaminación de nandronolona en las barras energéticas o complejos vitamínicos legales que toman los deportistas. Por eso se estableció un tope "arbitrario de dos nanogramos, en los hombres, y cinco en las mujeres, como niveles permitidos".
La abundante documentación científica en ese sentido será la base argumental del Athletic en la defensa de Gurpegui, una vez que se reciban los resultados del contraanálisis. La tardanza en el conocimiento del caso, tres meses, añade más dificultad a la defensa. Padilla no quiso explicitar en qué medida superó Gurpegui el límite legal, aunque fuentes autorizadas indicaron ayer que supera los cinco nanogramos y se acerca a lo niveles que arrojó, por ejemplo, Guardiola en el Brescia: ocho.
Dirigentes, técnicos, cuerpo médico y jugadores arroparon ayer a Gurpegui, que aseguró "tener la conciencia tranquila". Jupp Heynckes le consideró como "el futbolista más ejemplar de la cantera rojiblanca" y la plantilla emitió un comunicado de apoyo a un futbolista que, "desde el primer momento, se ha ganado el respeto y el cariño del vestuario".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002