El consejero delegado del Grupo PRISA, Juan Luis Cebrián, analizó ayer las relaciones entre el terrorismo y los medios de comunicación en un ciclo de conferencias organizado por la Universidad de Valladolid y titulado El 11-S que cambió nuestro mundo. Cebrián recordó que la repercusión de los atentados en EE UU todavía seguirá y que la posibilidad de un nuevo ataque de Al- Qaeda hace que los estadounidenses "estén dispuestos a ceder libertades a cambio de seguridad y en este difícil equilibrio, la libertad padece". El académico y primer director de EL PAÍS alabó la actitud de autocontrol de los medios estadounidenses en la utilización del dolor de las víctimas tras el atentado contra las Torres Gemelas. "No salió un solo cadáver en los medios de comunicación" dijo al tiempo que recordaba que en España algún familiar ha tenido que pedir que no se sacase más veces en las televisiones el cuerpo de un asesinado por ETA.
Cebrián afirmó que el terrorismo, en su afán por tener repercusión mediática, se ha convertido él mismo en un medio de comunicación, cuyos atentados no sufren sólo las víctimas, sino la sociedad entera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de diciembre de 2002