"Hay que incrementar la presión en los territorios palestinos y actuar con fuerza contra los terroristas", exigió ayer el responsable de Defensa a los mandos militares y de los servicios secretos interiores (Shin Bet) durante una reunión en el Ministerio de Defensa, en Tel Aviv.
"Hay que incrementar la presión en los territorios palestinos y actuar con fuerza contra los terroristas", exigió ayer el responsable de Defensa a los mandos militares y de los servicios secretos interiores (Shin Bet) durante una reunión en el Ministerio de Defensa, en Tel Aviv. Mofaz aseguró que "sólo un incremento de las operaciones contra el terrorismo palestino conseguirá frenar los atentados en Israel", por lo que pidió a todos que "no bajen la guardia".
Un portavoz de Defensa resaltaba el éxito de la política de Sharon, recalcando que en los cuatro últimos meses el Ejército ha logrado matar a 50 activistas en Cisjordania y detenido a más de 1.800. Como contrapartida, el portavoz recordó que en este último mes sólo se han registrado tres muertos israelíes, frente a los 44 de noviembre y los 22 de octubre. Horas después, sin embargo, se incrementaba esa cifra cuando dos palestinos lograron infiltrarse en una yeshiva (instituto de estudios talmúdicos) de Otniel y uno de ellos abrió fuego causando cuatro muertos y ocho heridos. Yihad Islámica se responsabilizó de la acción. Uno de los terroristas, según informaciones de radio, llevaba un uniforme militar israelí e iba armado con un M16. Horas más tarde, un coche bomba hacía explosión en Jerusalén. Sólo resultó herido el palestino que conducía el automóvil, que fue detenido.
En medios próximos al Gobierno se asegura que la intensificación de las operaciones militares está vinculada al posible ataque de EE UU contra Irak y a un esfuerzo por abortar los proyectos de los grupos que intentarían nuevas operaciones suicidas contra Israel coincidiendo con el estallido de la guerra y en solidaridad con Sadam.El jefe espiritual de Hamás, el jeque Ahmed Yasín, desafió a Mofaz al anunciar desde Gaza que continuarán los ataques suicidas. El mensaje de Yasín, pronunciado ante un auditorio de 30.000 militantes reunidos para conmemorar el 15º aniversario de la fundación de Hamás, era también una respuesta a Yasir Arafat, que trata de conseguir que los fundamentalistas se sumen a un alto el fuego y que impulsa, con la ayuda de Egipto, una ronda de negociaciones en El Cairo, en la que participan representantes de Al Fatah y de los grupos que impulsan la Intifada. "La marcha de los mártires irá adelante", aseguró Yasín desde su silla de ruedas, en el estrado del campo de fútbol del barrio Jeque Raduán, un bastión de Hamás, donde hace dos meses helicópteros israelíes trataron de asesinar al responsable de su brazo militar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de diciembre de 2002