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El candidato opositor de Kenia gana los comicios, según los primeros datos

Problemas con el censo en una jornada electoral pacífica que pone fin a la era Moi

Los primeros resultados parciales de las elecciones presidenciales celebradas ayer en Kenia dan una amplia ventaja al candidato de la oposición Mwai Kibaki, sobre el del partido gobernante, Uhuru Kenyatta, según informaron anoche en Nairobi fuentes diplomáticas y de la oposición. Con collarín y una pierna escayolada, consecuencia de un accidente de tráfico, acudió a votar Kibaki, de 71 años, que lo hizo desde su vehículo, adonde le acercaron la urna y las papeletas.

El vencedor del escrutinio electoral debe suceder a Daniel Arap Moi, que dirige el país africano desde 1978 y a quien la Constitución ha prohibido presentarse a la reelección. "He completado mis dos mandatos y le deseo suerte a mi sucesor, a quien traspasaré el poder pacíficamente", dijo tras depositar su voto el presidente saliente, de 78 años.

Uhuru Kenyatta, de 41 años, candidato oficialista, elegido por Moi e hijo del primer presidente del país, Jomo Kenyatta, votó sobre las ocho de la mañana, después de pedir permiso para saltarse la cola a quienes esperaban. "Estoy seguro de que ganaremos, pues la gente de este país está preparada para un nuevo comienzo y un nuevo liderazgo", afirmó a la salida del colegio.

Incidentes aislados de violencia y, sobre todo, problemas con el censo, que impidieron a muchos kenianos votar, caracterizaron la jornada electoral de ayer, en la que Kenia eligió a su tercer presidente.

Amplia mayoría

La principal formación opositora, la Coalición Nacional Arco Iris (NARC), denunció que faltaban de las listas electorales los nombres del 20% de los 10 millones de votantes. El portavoz de NARC dijo que los apellidos que no aparecieron en el registro comenzaban con letras que son iniciales frecuentes entre los miembros de tribus afines a la oposición. Un miembro de la Comisión Electoral reconoció que mucha gente no pudo votar al no encontrar sus nombres en el censo, pero insistió en que los "errores" afectaron a todos por igual.

A pesar de las lluvias, que cayeron sobre gran parte del país, los kenianos acudieron a votar masivamente e hicieron largas colas ante los colegios electorales, abiertos desde las seis de la mañana. "Necesitamos un cambio y remontar la economía", dijo Tom Achieng, un camarero de Nairobi que reconoció haber votado a la oposición.

Los comicios suponen un enorme reto para la Unión Nacional Africana de Kenia (KANU), que ha gobernado desde la independencia del país en 1963 y que, según las 20.000 papeletas escrutadas hasta esta madrugada, sufrirá una estrepitosa derrota. Los primeros resultados daban a la oposición una mayoría de "80 a 90%". El recuento definitivo de los votos no se hará público hasta el domingo o el lunes.

La jornada se caracterizó por la ausencia de violencia, salvo algunos incidentes aislados, según la emisora estatal KBC, pero numerosos electores que portaban su carné de identidad, así como su tarjeta de voto, no pudieron votar por problemas con la información del censo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de diciembre de 2002