Las trabajadoras que prestan el servicio de ayuda a domicilio en Bilbao se vistieron ayer de rojo y blanco para interpretar una parodia de Navidad muy reivindicativa. El traje de Papa Nöel puso color a la concentración que celebraron junto al Ayuntamiento de Bilbao para exigir mejores condiciones laborales. El colectivo, que atiende a unos 4.000 beneficiarios, pide que les paguen "lo mismo que otros ayuntamientos". Las empleadas aseguran que la empresa contratada no aplica el convenio y dejan de percibir el 23% del salario que les corresponde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de diciembre de 2002