A Francisco Rodero le tira la tierra. Emigrante durante años, hizo suficiente fortuna como para volver a Pedrosa de Duero y recuperar viejas viñas de familia, núcleo fundacional que luego se ha ampliado con nuevas plantaciones. Así nace Pago de los Capellanes. El mérito fundamental de esta bodega, que es el sueño materializado del matrimonio Rodero-Villa, es el haber apostado exclusivamente por la calidad, y, en base a las pocas miles de cepas viejas, elaborar su vino de pago, con la variedad tinto fino. El vino es un ejemplo de buen hacer, de respeto a la cepa y el territorio, lo que se refleja en la fuerte personalidad de su impronta organoléptica. Aquí, el amante de los tintos con carácter encontrará un paisaje aromático rico y complejo, con notas tanto frutales como florales, de moras como de sotobosque, asentadas en un submundo especiado de canela, clavo tabaco y trufa. Aroma de gran sutileza que tarda en mostrarse, por lo que es recomendable su decantación previa. Pero si es inicialmente tímido en nariz, resulta expresivo en boca, con un suave y maduro baño de taninos jugosos y una redonda corpulencia.
Pago de los Capellanes El Picón 1999
Bodegas Pago de los Capellanes. Camino de Ampudia, s/n. Pedrosa de Duero (Valladolid). Teléfono: 947 53 00 68. Precio: 48 euros. DO: Ribera del Duero. Tipo: tinto crianza, 14,5%. Cepas: tinto fino. Consumo: largo plazo. Temperatura de servicio: 18º C. Puntuación: 9,3/10.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de diciembre de 2002