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OPINIÓN DEL LECTOR

Navidad sin regalos

Aquel año los Reyes Magos y Papá Noel decidieron unir sus fuerzas: se quedarían en casa. Por más que les pesara, no volverían a repartir más regalos mientras las cosas no cambiaran. Durante años habían seguido repartiendo regalos pese a los conflictos, guerras o las mayores injusticias. Alguna vez habían dudado, pero siempre había prevalecido la idea de seguir repartiéndolos pese a todo. Sin embargo, aquel año el estado general de la Humanidad llegó a tal deterioro que pensaron que no podían contribuir a la idea de que todo podía seguir igual Navidad tras Navidad. Había que decir basta y ésa era su mejor forma de decirlo, de llamar la atención de todos los poderosos.

Además, contaban con el mayor y más poderoso ejército del Mundo: los niños.

Les explicaron sus razones y todos lo comprendieron: su futuro Mundo sólo les pertenecía a ellos y ninguno de todos quería que hubiera más hambre ni más guerras. Ése era el mayor y único regalo que querían: su futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de enero de 2003